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Apóstol José Luis López

Rechazo, Rebeldía y Amargura

El cristiano siempre debe considerar a los demonios como invasores, indeseables en su vida, en su hogar, trabajo, oficina, porque un invasor es una persona que ilegalmente o a hurtadillas se apodera del territorio de una persona. El enemigo solo puede influenciar a los hijos de Dios, porque Jesús ya pagó por la salvación y ya no puede poseerlos.

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